sábado, 15 de marzo de 2008
EL ÉXODO RURAL
José Delgado.
miércoles, 22 de agosto de 2007
EL REGALO MAS VALIOSO

Después de entrar en su casa y saludar a su esposa, y a mis amigos, Maria Eugenia y Carlos, proseguía mi camino.
Al pasar por enfrente del camino que lleva a la zanja el cura, me llamó la atención, una mujer toda vestida de negro, de los pies a la cabeza. Ella siempre estaba sentada en su puerta. Me dijo; ¿ hija tú de quien eres?. Después de yo darle toda la explicación, hablamos un rato, y nos hicimos amigas.
Cada día me paraba a hablar con ella un ratito, me sentaba en su umbral. Y ella me contaba cosas de la guerra, de gentes del pueblo, de su vida, y yo con gusto le regalaba mis oídos, pues me gustaba lo que decía y como hablaba con voz dulce y a la vez con pena.
Algunos días le ayudaba a acarrear agua de un arroyito que pasaba delante de su casa, o a limpiar su casa.
Ella me decía que pasaba hambre, que muchos días se acostaba sin probar bocado, yo cada día le pedía a mi madre un bocadillo, que luego le daba a ella, y disfrutaba de comérselo y yo de verla. Me decía que a veces iba a pedir por las casas y que la trataban mejor la gente pobre que los ricos.
En una ocasión, yo venia de comprar de casa de Manolico, allí me habían regalado un plátano precioso, que yo le traía a mi madre, era una fruta que nunca comprábamos por su precio, cuando me encontré con esta mujer toda vestida de negro, ella estaba llorando, le dije; tía Manuela que le pasa, y ella me contestó,; mira hija vengo de pedir de casa de “fulanito”, y a salido la criada y me ha pegado con un palo en la cabeza. Y quitándose el pañuelo de la cabeza me enseño el chichón que le habían echo.
La llevé a mi casa y le pusimos aceite, creo que mi madre le puso una moneda en el chichón, y con gusto se comió el plátano que me habían regalado. Después la acompañe hasta su casa.
A si transcurrieron los días, hasta que llegó la hora en que tenía que emigrar a tierras lejanas.
El autocar partía de madrugada, casi de noche. Yo ya estaba dentro, cuando por la ventana vi una figura de negro, era ella tía tía “Manuela” .
Bajé de seguida del autocar y nos fundimos en un abrazo, ella llorando me dijo;
Hija sabes que no tengo nada para darte, te voy a regalar lo más valioso que tengo,
Y quitándose un imperdible con una Virgen que siempre llevaba prendida en su pañuelo, me la puso en mi vestido, ¡¡haciéndome así el regalo más valioso que me han hecho en mi vida!!.
Agradezco a Marochos en la Red
sábado, 11 de agosto de 2007
¿ QUIEN MATÓ MI ULTIMO RECUERDO?

Entonces me di cuenta que todavía tenia un “cacho” de mi corazón en aquel pueblo y que estaba volviendo a mis raíces.
Lo primero que hice, fue correr los sitios donde pase mi niñez, la casa donde nací, los grupos escolares,
Me sacaron de Encinasola con 8 ó 9 años, me llevaron a Mallorca donde llevo más de 40 años, ahora ya soy mallorquín de adopción y de corazón y forastero en Encinasola. Por eso no me pidáis que ejerza de marocho, aunque todavía tenga un “cacho” de mi corazón por allí, Cuando me sacaron y no me refiero a mis padres, si no a la incultura general de la época por no aprovechar los recursos propios y generar puestos de trabajo para evitar la emigración de tantos marochos y andaluces… y todavía creo que pasa lo mismo, pagando subsidios a gente joven que pasan el día en el “casino”…O haciendo chapuzas para sacarse un sobresueldo…Como suponéis, la incultura general, era y es, el gobierno de turno, antes los franquistas, ahora los Socialistas, mañana los otros que se ganan los votos gracias a las peonadas, el voto del miedo.
Cobrar por nada es tan malo para la comunidad, como trabajar y no cobrar, pan pa hoy y hambre pa mañana.
Esteban Dominguez Dominguez
jueves, 9 de agosto de 2007
Articulo de Ejemplo
Saludos
EL CULO DE LA GALLINA

Años 1950; Las cartillas de racionamientos acababan de dar los últimos coletazos, mi madre solía dármelas para entretenerme haciendo dibujitos i garabatos, eso al mismo tiempo era síntomas de más prosperidad. Pero no quería decir que la mayoría de las familias nadaran en la abundancia eran años llenos de sudores y lagrimas sembrado de muchas incertidumbres, nuestros padres pensaban hoy hemos comido mañana dios dirá. Y si no estaba dios estaba el TIO CATALINO para darte el pan fiado y cuántas veces te decía tu madre ve a buscar pan le pagas el de ayer y le dejas fiado el de hoy, que gracia tenían nuestras madres que manera de estar al día de nuestras deudas, lo malo era cuando se acumulaban las deudas. Ustedes se preguntaran que tiene que ver esto con esto EL CULO DE LA GALLINA. Tratare de explicarlo; tener un corral en el pueblo era cosa fácil, pero poder tener gallinas en el corral era toda una gozada y sobre todo si eran buenas ponedoras, cuantas veces me mandó mi madre a meterle el dedo en el culo para ver si tenían huevo para poner. Sí a sin era ¡¡ aleluya!! A por otra y otra y si podía completar huevos para toda la familia ¡¡la repanocha!! huevos con papas.¡¡ Y sí el huevo tenía dos yemas ¡! Eso ya era el colmo. Esa gallina era la estrella del corral, pobre gallina todo el mundo pendiente de ella o mejor dicho de su CULO. La clave era poder comprar medio ocho de aceite en casa de “Tía Vivina “porque eso si nuestro aceite era oro puro que le sentaban a los huevos de maravilla y después a mojar pan bien asentado.